miércoles, 4 de junio de 2014

ADIOS INDIA, ADIOS...


EL MIEDO QUE SE TRANSFORMO EN LUZ. BREVE ESCRITO DE HACE UN MES

A menos de dos días de iniciar mi viaje hacía la India, lo confieso, tengo mucho miedo...

Tengo miedo de llegar allí y a solas no saber que hacer, de sentirme profundamente solo, perdido en lo que es otro mundo, tan abrumado...

Pero por otra parte sé que ya no hay vuelta atrás, no puedo darme la vuelta, porque no tengo más destino que ese. En Valladolid no tengo nada que hacer más que morirme de asco y ser un mono de feria para los que me critican y se ríen de mí, y luego está la mujer por la que vanamente llevo enamorado tres años, y que lejos de no quererme, me repudia, y puede, que me odie además de llamarme loco...

Sinceramente, aún pese al miedo, prefiero morirme en la India, y el fondo si lo pienso, no es tan malo como parece, al menos mi cadáver sería cremado frente al Ganges, y según dicen, en ese río te liberas del ciclo de reencarnaciones según las creencias orientales, y eso, en parte, me consuela, porque no volvería a sufrir viviendo en un mundo tan pequeño y tan bello, en donde una arrogante especie como el ser humano se deja engañar por sabios de la maldad, y se mata por puñados de arena...

No tengo que tener miedo, si tengo que perecer en el viaje...pues que así sea, no me importa, hasta mis últimas consecuencias, viviré y moriré como nací, libre.

Así pues se haga sentencia en mi camino, en aquello llamado por la mente, vida...

No miedos, no apegos, tan solo, libertad, que corsario de la vida soy, y nunca me habré sentido tan feliz de haberme sentido perdido, porque me salí de la ilusión y mi perdición fue porque anhelaba algo más, sentía un impulso real de vivir, y por encima de todo, caminar en paz, aún todo fuera desierto, con la promesa, de algún día, morar en felicidad mientras mis pasos se transformaban en huellas de serenidad.

No tengo miedo...



Y aquí estoy un mes después, en el lugar en el que esta aventura comenzo, Nueva Delhi. Un mes y pico que ahora, así por así tengo que salirme y regresar a lo que me ata, a lo que corta mis alas para volar, una sociedad llamada Occidente, un falso país llamado España, una corrompida ciudad sin querer generalizar, antropocentrista por parte de mucha de sus gentes llamada Valladolid, de la cual tuve que escapar, al no poder, aguantar a sus gentes, a las que ironias de mi carácter, eche de menos. Todo listo para volver de nuevo a encontrarme con amargas situaciones que me forzaron a huir, con personas para las que ya para siempre estaré crucificado en su falso racionalismo y ego progre/aburguesado. Vuelvo como comencé, en solitario, deseoso de partir de nuevo, porque lo se, porque lo se que mis anhelos serán punaladas en mi pecho que harán brotar de nuevo sangre que teñirá mi rostro, con la que deseare empapar a los hipócritas, a la juventud a la que pertenezco tan falsamente libre en mayoría, a quienes me gustan, y a solas chillare como nunca, deseare ser guerrero y abrazar el arte de la guerra, abrazar mi cólera de fuego y sembrar llamas...

Pero y no sera así, esta vez no, basta, basta, soy un ser humano, no tengo que chillar a aquellxs seres que viven en su ignorancia llamada inteligencia con la cual se creen dueños de juzgar a los diferentes, a los que ante tanta mierda moral huimos, nos adentramos en la oscuridad existencial porque deseamos canalizar ese espíritu de libertad que late en nuestros pechos. No nos sometemos a ningún dictamen, de ningún falso estado, de ninguna maldita bandera, de ningún fascista ser que desee imperar sobre nuestras mas férreas voluntades de vivir. Es cierto, no somos como los demás, en lugar de vivir una vida sustentada por falsedades, de no complicarnos la existencia siendo mas que números, decidimos rebelarnos, pelear y caminar, y al final optamos por abandonarlo todo y vivir nuestras existencias como buena mente fuere en este mundo que nunca entendimos, cierto. Pero esta vez no chillare, volveré, pero me iré, no se a donde, pero marchare, en busca de respirar mas libertad...

Lo que he sentido en India ha sido en lineas generales tremendo, miles de situaciones, cientos de personas a las que nunca olvidare por haber compartido esas pequeñas porciones de su vida conmigo. A decir verdad, nunca llegue a pensar lo que realmente viviría, que realmente estaría aquí, perdido, pero gracias a una persona  decidí hacerlo, aliviar ese anhelo amoroso y buscar lo que me hacia perder la vida, la falta de esperanza, gracias...He conocido sitios increíbles, con vistas que solo esta búsqueda me ha dado. He sentido sensaciones espirituales inmensas, de brotar y estar en mucha paz con el mundo, abrir los ojos tras meditar y ser todo amor hacia el prójimo. He aprendido pese a que la soledad muchas veces me ha hecho daño, a estar solo, a aprender a vivir del medio, en comprension y respeto hacia otras gentes y valores, y ahí ha sido cuando me he apreciado y querido a mi mismo, al ver el enorme potencial humano que como persona tengo, y sentirme muy feliz de tener esa energía tan brillante que mana de mi pecho, el amor. Y todas esas cosas son las que voy a traerme a mi ciudad a la que a veces amo y otras veces odio, aunque como he dicho, si una vida normal, un amor, una cierta paz social con los de mi entorno no es posible, paso de chillar, paso de esas cosas, abandonar, y caminar de nuevo hacia donde me lleve la vida, pero ya sin deber nada a nadie, sin apegos, sin ataduras. Soy como soy, y este es mi camino, si puedo lo compartire, deseoso estoy de hacerlo, si no, pues seguiré caminando solo hasta que el destino ponga punto y final a esta vida, ya no tengo miedo a nada, nada me importa, solo ser libre...

Se que escribo algo agitado, es cierto, estoy nervioso, ha pasado un mes desde que solitariamente decidí penetrar por un país desconocido, otro mundo, India, tan y tan lejos, del falso hogar...Lo que aquí he visto, he hallado, tengo miedo, miedo a perderlo todo y encontrarme con que y perdón por reiterarme, mis anhelos son meras ilusiones prendidas como un mal cigarrillo que no cala y terminar tirándolo a la alcantarilla.

HE SENTIDO

He sentido la luz de la Luna a lo lejos frente a un desierto sin fin, extenderse su brillo por las dunas mientras cantaba una olvidada canción de corsario. Las hormigas trepaban por mis pies y me quedaba petrificado como una flor del desierto, seca por fuera, brillante por dentro, y la vida venia y se marchaba, y era todo tan hermoso, mientras contemplaba...

He sentido al fuego incendiar mi rostro mientras como una hormiga caminaba sin rumbo fijo, por laberintos de hormigon y ladrillo, paso tras paso, en busca de un efímero hogar, en busca de un dulce hogar...

He sentido la esencia de personas diferentes a mi, unidas en mismo sentimiento, la paz y el amor, unidas por el cariño y el respeto.

He sentido el eco de las viejas montanas a lo alto, orar a lo lejos mientras los susurros dormían, y todxs durmiendo y ellas despiertas, guardando la luz de las estrellas.

He sentido la frustracion, la completa perdición para después mediante versos encontrar a la esperanza hecha ser humano. Felices momentos que jamas se repetirán, y ahora, todxs tan lejos de aquí...

He sentido la caricia de la inocencia transformada en pobreza, al susurrarme al oído sonrisas con las que alimentar la ternura de vivir con poco y con mucho.

He sentido la rabia de ser despreciado por todxs en ojos de un extraño cuya vida residía por debajo de los demás. Mientras senalado era por el dedo, arrastrándose sin fuerzas si quiera para vivir, en su locura existencial aun tenia fuerzas para luchar, levantarse y exigir DIGNIDAD.

He sentido el alma del hombre en todo su esplendor, mas allá de dioses y de piedras, en una rama seca frente a un templo encontré su significado, la transcendencia llamada paz...

He sentido las lágrimas corretear por mi rostro mientras me veía en solitario perdido en algún lugar, anhelando una caricia, un beso existencial, de una amada, de una estrella, y mirar al cielo y no hallar consuelo alguno, que verme en un charco de gasolina reflejado, el cielo, una gota de aceite como Luna...

He sentido ganas de abandonarlo todo y volar, caminar desnudo por este falso paraíso existencial, y bailar, bailar de felicidad mientras los pasos eran huellas de fuego sobre la arena...

He sentido ganas de chillar en medio del silencio de apagón vital, un lago me devolvió a la calma y me dijo que chillara, el agua sumergiría mis ecos en la mas profunda oscuridad, y solo seria eso, una flor de loto flotando junto a las demás...

He sentido el amor y el cariño sin importarme ninguna condición humana, el alma como brillante estrella que porta algo mas, la LIBERTAD!

Ahora soy tan solo eso, no tengo nombre, mi cuerpo es efímero espejo que algún día se rompera. Solo soy ceniza, ceniza dispersa libre, digna, en paz...

Gracias a todxs los que me habéis apoyado, en especial a mis padres por el apoyo para realizar este viaje, a Kon por su amuleto que tantas veces me ha salvado de problemas, a la gente que se ha preocupado cuando he estado mal. 

El viaje continua.

Namastei...

lunes, 2 de junio de 2014

MI ULTIMO DIA EN VARANASI, EL ULTIMO EN ESA INDIA ESPIRITUAL


Cual mi primera sensacion al llegar a Varanasi y contemplar ese río tan referido en todo el mundo en torno a su leyenda milenaria? La verdad, lo que mejor recuerdo de ese lugar es el crematorio, lugar bello y a la vez terrible...

Tras la tranquilidad de sumerjirme por entre los ghats repletos de personas chapoteando en el agua; comunidades jainistas orando; lavando sus ropas; charlando; o esperando sentadxs a ver la ceremonia de la Punya que todos los días tiene lugar allí. Una columna de humo se divisaba ya a lo lejos, intuyendo un olor a muerte, a fatalismo existencial. Unos metros mas y a mis ojos pude contemplar llamaradas que parecían surjir de la tierra misma, convirtiendo en ceniza todo lo que podían, con sed insaciable de muerte, mientras unos monjes oraban a lo que hace pocos momentos era un cadáver mientras el incinerador, cubierto de ceniza, con una barra de metal agitaba a las llamas. Por entre fango, mierda, moscas, perros cancerberos custiodiando el paso a los que quieren entrar y no pueden, pues sus almas aun no están preparadas para el viaje, vacas indiferentes ante el lugar, como si a ellas la muerte no fuera asunto que pareciera afectarlas, mendigos esperando, sentados, alguna pobre limosna bajo el auspicio de torres pintadas de ceniza y restos de llama, todo gris, en donde el único aire que se respirase fuera el de la muerte a la vera de cadáveres esperando su turno para ser liberados de la rueda del karma...

A los primeros pasos que di fui recibido por su intenso olor fúnebre, por la situación descrita. Agobiado, acosado por los mendigos que como zombies se me lanzaban a por dinero, por monjes que me pedían 1000 rupias para poder fotografiar aquel lugar, algo a lo que me negué obviamente, pero que corrían tras de mi, y perdido, agobiado, buscaba proseguir el paso, escapar de aquel lugar.

Luego tras esa primera y fatídica experiencia, con los días me fui acostumbrando al lugar, llegando a acostumbrarme, a pasear tranquilamente para cruzar a los siguientes ghats por allí sin sentirme agobiado, eso si, siempre con el máximo respeto. Siempre que pisaba, la primera bienvenida, una bocanada de humo negro que me provocaba ganas de vomitar, caminando por entre el pis y la mierda, un olor insoportable.

Seguí viendo la estela con la que aquel lugar impregna a todo el río que pasaba por la ciudad. Un tranquilo paseo en barca por el río y de repente un cadáver embolsado flotando a tu paso, o otro día, el de un niño a juzgar por el tamaño, varado a la orilla, sin que nadie le diera importancia...Era una sensacion fuerte, triste pero a la vez hermosa, como si en parte enviar a tu cuerpo en un viaje hacia el infinito fuera como un viaje hacia la perdición por el firmamento estelar.

Uno de esos días accedí a banarme, ya que estaba integrado como extranjero con sus costumbres, que había rezado en sus templos, y por que no, en caso de que aquel río tuviera algún poder como dicen de liberarte de la rueda del karma, hacerlo? Fue un día de esos que tuve recuperandome de la fiebre y la diarrea que marco mi estancia allí, cuando tras luchar por levantarme, sobre las siete, ya de noche, decidí que tenia que despejarme, y que un baño me sentaría bien. Busque un ghat solitario, para no estar con el bullicio que en esos momentos de mareo rehuía, me desnude, deje la ropa en los escalones, y lentamente, orando con el mantra a Shiva fui sumergiendo mi cuerpo. Lo primero que recibí fue un fuerte olor a gasolina que me mareo mas, me obligo a salir del agua y sumergir solo las piernas. Igual era de noche, la bioquímica del río cambia, no lo se. En los días siguientes opte por hacerlo de día, y no es que fuera el río del baño de mi vida, pero a plena luz del día, ese repelente olor descrito cambiaba, y bueno...se estaba bien para relajar el cuerpo haciéndolo flotar, y luego por si acaso, una buena ducha en el hotel.

En lineas generales, Varanasi no fue una ciudad que como tal me impresionara, era bonita por su casco histórico, sus intrincadas callejuelas que mas de una vez me hicieron perderme, sus templos a cada esquina. Si, me gusto, pero no tanto, en si muy caótica, lógicamente con un millón y pico de personas aproximadamente, según el caótico modelo de ciudad india, era normal, y eche de menos y odio decirlo Occidente, mas que nada por su normalizado y tranquilo modelo de ciudad en el cual esta todo mas armonizado, y el hecho de cruzar una calle del centro a diario, no se convierte en una cuestión de vida o muerte, algo a lo que en mi caso, a veces con divertimiento, me acostumbre.

Luego, salvando los dos primeros dias con la gente, en lineas generales, como en todo el viaje, quitando el parrafo anterior, me senti muy agusto, relajado, con la sensacion de estar en casa, sentirme comodo, como alguien mas, que al final consiguio integrarse en una complicada sociedad como es la hindu.

Luego, que me sentí muy solo como en todo el viaje? pues si, la verdad, ir en barca y ver a otras, con parejas, hundía la moral, deseabas encontrarte con el ser especial y contemplar los bellos amaneceres por la ciudad sagrada; caminar por sus calles y compartir una rica comida vegeteriana o vegana etc. Fue duro, pero mas duro seria la vuelta a Valladolid cuando viera que la situación no habría cambiado nada, para ella, para todas, seguía siendo un bastardo raro, un loco en términos generales, y estando solo, perdido en el mundo, cansado de viajar, y teniendo que partir a otro sitio para paliar esa soledad existencial tan fuerte, tras unas semanas de descanso y procesamiento de toda la info, el material que había sacado de allí.

Me marchaba de India lleno pero con la sensacion de haberlo olvidado todo, como si nada hubiera pasado, y esas inolvidables experiencias pasadas fueran solo eso, inolvidables vivencias pasadas. Pero en el fondo, sentía que algo, algo por dentro me latía, algo diferente, puede que aunque no lo supiera, había cambiado, y ahora ese algo, necesitaba de germinar, y quien sabe, si un frondoso árbol por el que trepar hasta el cielo, arrancar una hoja y navegar por el Firmamento...

Ahí lo dejo, esa tarde del lunes marcharia a Delhi en tren, el día siguiente lo pasaría descansado, mirando el vuelo que al día siguiente tomaría, y el jueves por la noche, ya en Occidente, en mi falso hogar...que pasara lo que tuviese que pasar...


domingo, 1 de junio de 2014

EL RIO DEL CANSANCIO. FOTOGRAFIAS AMANECER EN VARANASI Y REFLEXIONES


Llevaba unos dias fatales, asquerosos, desde que llegase el lunes a Varanasi, nada había sido como me lo esperaba, igual era por el sofocante calor que tanto me agobiaba, sus comidas picantes, no lo se, pero estaba cansado, no es que quisiera irme a Valladolid, pero si, salir de ahí, desear vanamente tener mas días y poder ir al norte, donde el fresco, y poder relajarme. Cuatro días enfermo de siete que estaría allí, dos de ellos con fiebre y diarrea, los dos ultimos con fuertes mareos que hacían que me tambaleara nada mas levantarme de la cama y realizar el mas minimo de los esfuerzos. El ultimo de ellos trate de salir a comer algo, tres días sin comer me habían debilitado hasta tal extremo, que muchas veces desee consecutir el proceso de la hambruna y quedarme en el sitio, pues era hasta incapaz de caminar al baño a pocos metros de mi cuarto y hacer el mas mínimo esfuerzo. Pero tenia que comer, caminar como pudiera el medio km hasta un restaurante decente sin muchos picantes que había por el centro de Varanasi como en efecto fue. Tras esto, ir a comprar una tarjeta de memoria para la cámara, la quinta o la sexta que conseguía, con mas de 2000 fotos realizadas, calculo que puede que contando bien, llegara a 3000. Perderme por el centro, mareado, flaqueado por los mareos, perdido, hasta que al final un tuk-tuk fuera mi vía de salvación para llegar al río, coger una barca y sumergirme de lleno en un ameno paseo para descansarme y hacerme conciliar el sueno hasta el día siguiente, y poder realizar unas cuantas fotografías que el día anterior no había podido realizar de la segunda parte de Varanasi... Muchos recuerdos y muchas cosas que contar, tantos pensamientos, tantas reflexiones...

La di unas rupias, era delgada, esquelética me atrevería a decir, con los ojos tratando de mirarme, temblorosa, apenas se podía sostener en pie sujetandose al bastón como podía, estaba cansada, cansada de vivir, pero se aferraba como podía a la vida, condensada en un bastón de madera con el cual poder andar. Anciana por la ciudad sagrada, Sarnath, donde Buda dio su primer sermón a sus cinco discípulos. Por entre familias con cierto poder adquisitivo, por entre mendigos y ninos pobres que tenían fuerzas para caminar, luchar por la vida, quizás, ella, era la mas santa de todxs, la que con humildad te pedía algo de limosna para poder sobrevivir a expensas de la iluminacion. Y es que aquella ciudad, pensaba que estaría alejada de todo, en medio de la nada, pero no, en su lugar, rodeada, puestos de venta ambulante de recuerdos, estatuillas de bronce, libros budistas, collares, y el incesante trasiego de tuk-tuks con el único animo de lucro del bastardo dinero, en eso se había convertido Sarnath, en un recordatorio de que alguna vez allí hubo alguien que fue rico pero comprendio algo mas, el camino interior que conduce a la paz, y lo abandono todo, pero en este mundo de necios nada cambia, y las buenas palabras siempre terminan prostituidas, vendidas a los intereses del ego del hombre, no del ser humano, eso es lo que termina siendo la religion...

Sentirte abrasado por el calor, en un país que no conoces, desorientado muchas veces, al final tras mucho pensar terminas no pensando nada. Quieres contarlo, quieres escribirlo, que los demás sepan lo que vives, como lo estas pasando, pero supongo, que como en toda cumbre que se llega, cuando llegas, ya lo has hecho y has de regresar abajo, y lo que menos tienes ganas, es de seguir narrando. Subiste, te superaste a ti mismo, fue increíble, pero tienes que descansar. En mi caso lo voy a narrar esta vez con las fotos, mentalmente estoy completamente incapacitado para poder seguir escribiendo esta entrada algo chapucera, llevo todo el día haciendo fotografías, pateando desde las cinco de la mañana por el Ganges cubriendo el amanecer, luego Sarnath...Estoy muy cansado, pero prometo que cuando pueda, mañana quizás, continuare escribiendo y terminare por narrar mi estancia aquí en Vanarasi. Aunque la verdad, por mucho que lo haya intentando y lo continue intentando, reflejar en el blog, es imposible poder contar, transmitir realmente todo lo que he vivido y estoy viviendo aqui en la India, en donde cada dia es un sin fin de anecdotas, de vivencias para el recuerdo. Lo intento con las fotografias, como medio quien sabe, si al volver al hogar recopilar con tiempo y calma todas las entradas y anadir experiencias en mi cansada memoria, y cientos y cientos de pensamientos que dejo atras, muchas buenas ideas para en Occidente poder compartirlas y quien sabe, si cambiar algo de su corrompida sociedad, y no niego que India sea una suma de corrupcion, que su espiritualidad este como muchos exploradores de lo mas profundo indican, profundamente oculta, y que para llegar a ella en si llegar sea un viaje de toda una vida, un viaje hacia lo mas interno de cada persona, pero Occidente es donde vivo, y es en Occidente donde me gustaria ver un cambio real mas alla de las apariencias, algo que llevara a un mensaje de paz y de armonia entre sus gentes y las gentes del mundo, y en donde las fronteras solo fueran quimeras de arena que al ser sopladas solo se ve el mar, en un mundo y cierro con esta bella palabra, LIBRE...

Namastei.


































jueves, 29 de mayo de 2014

TERCERA PARTE DE MI ESTANCIA EN VARANASI. GUERRA Y PAZ


SIENTO NO PODER DAR CONTINUIDAD A LA SEGUNDA PARTE DE MI LLEGADA A VARANASI AL HABER ESTADO DOS DÍAS CON MUCHA FIEBRE Y DIARREA. SUBIRÉ LA ENTRADA MAÑANA, MIENTRAS TANTO AHORA UN PAR DE PÁRRAFOS Y A DORMIR QUE TODAVÍA SIGO PACHUCHO. NAMASTE

PRIMER DÍA DE BAJÓN EN VANARASI

Y me siento tan profundamente solo en medio de este caos de ciudad llamada Vanarasi.La gente solo me llama para tratar de venderme algo, o simplemente, reírse por mi vestimenta al mas puro garrulismo vallisoletano de ser macho ibérico por experiencia propia. En ocasiones siento deseos de enzarzarme en una pelea perdida, un extranjero contra un pueblo entero aunque los capullos fueran cuatro y se lo merecieran, pero el hacerlo significaría que lo podría perder todo, y paso de seguir el juego a idiotas vanarasiletanos.

Paseo a oscuras por las calles que son en realidad laberintos, en mas de una ocasión he estado perdido: en mas de una ocasión he tenido que bajar al río para re-orientarme, viendo a un grupo de rapados y pensar que eran skin-head de primera vista, recitarme el -Om namah shivaya- y con todo el respeto del mundo levantarse y cederme el paso en una de las escaleras que conducian al Ganges, solo cito que eran jainistas, gente super amable y respetuosa, y además jóvenes. 
Miro a asrahms en busca de alguna ayuda espiritual, pero es todo tan caótico, que aunque supiera mejor ingles no lo hallaría. Creo que es mejor que por ello acuda al río mañana a meditar y todo el día allí halle lo que busco tras un dia anterior muy profundo de experiencias.

AL DÍA SIGUIENTE

Sentado en una posadera de madera en mitad de este bullicio existencial...Hoy no sale el sol, pero es como si frente al río estuviera alumbrando a esta gente de todas las clases y estratos sociales unidas en el culto a Shiva. Ahora mismo me encuentro reposando con el cuaderno escribiendo estas lineas en medio de una de las decenas de ghats que hay repartidas por este fúnebre pero vital río, contemplando como:

-Un hombre sube las escaleras y se para a contemplar con las manos agarrando su bolsa de utensilios. Probablemente venga de purificar su cuerpo bañándose como hacen los demás en este bullicioso río.

-Frente a mis ojos un chiquillo se entretiene con una bocina que sus papas le han comprado. Es tan hermosa y simple la inocencia!

-Debajo, en los pequeños ghats, la gente en grupos, las familias, conversan tomando te en la postura de la flor de loto. Las mujeres peinan y secan a los chiquillxs tras haberse dado un chapuzon en el río. Giro mi cabeza y al fondo, una pareja de dos hombres rezando, quizás implorando a Shiva que sea benefactor en su auge junto a su esposa Kali de destrucción. Nada les molesta, fervorosamente rezan con los ojos cerrados. Y me fijo en la frente de los hombres con el punto rojo del tercer ojo vistosamente pintado con colores rojos y amarillos (cuanto me gustaría tener ahora la cámara para inmortalizarles!) Sigo, una mujer teje flores para lanzarlas al Ganges: otro hombre mas mayor prepara unas ensaladas con frutos secos y arroz y asi ganarse su sustento vital. En sus ojos se dibuja la melancolía, reflexion ante el espectáculo de la vida floreciendo ante el Ganges y mientras escribo estas lineas, alguien sin darme cuenta, con el móvil me tira una foto. Pero ahora se acerca uno de tantos fotógrafos, companerxs como en Valladolid les llamo, de tantos que junto con una pequeña impresora se ofrecen y venden sus servicios para inmortalizar retratos en este lugar. Me deja ver su cámara, es una Nikon, bridge, justo como la que de otra marca, comencé a usar cuando hará tres anos, me inicie en el mundillo este de la fotografía. Gente que pasea: gente que se baña y también provenientes de una barca con mucha ostentuosidad, anunciando una ceremonia puede. Un poco mas abajo de donde estoy sentado, lo que en mi país serian capitalistas realizando negocios a la vera de una sombrilla y una cómoda esterilla, realizando negocios con la comida para venderla por ahí. Algún turista perdido e inmortalizando el momento junto a su pareja, para mediante una fotografía, presumir a su regreso a casa de haber pisado las orillas del Ganges. Otro turista al fondo de todo, con cara de preguntarse que hace aquí, y es que en India no existe el termino medio, o estas dentro o estas fuera. Es como cuando paseando me fije en los restos de un mono colgado del alambre eléctrico. Y es que o estas vivo o estas muerto, y si juegas demasiado, pisas por error mal, te arriesgas a perderlo todo y terminar colgado, en la nada: y si estas muerto y sigues jugando, el azar te pondrá flotando en el Ganges mientras la vida sigue su curso.

Amo este país porque aquí tan solo soy eso, vida y muerte, ceniza como el resto, aquí, esperando a ser esparcida por el Ganges. No es mal destino verdad?

lunes, 26 de mayo de 2014

EL TRAYECTO HASTA VANARASI DESDE KAHURAJO


Atrás deje a mis nuevos companeros de viaje, con los que un simple viaje se había transformado en una agradable compania al verme de nuevo acompanado en uno de mis largos viajes por India, por la zona de Uttar Pradesh. Tocaba en este momento Varanasi, Beranes, La Divina Comedia en donde aquellxs que quieren liberarse del ciclo de extinciones del Karma como dicen, van a morir allí, a esperar a la madre muerte, Kali, y ser cremados en una pira funeraria a orillas del Ganges: y si en vida puedes hacerlo, bañarte es una solución antes de pasar por una fila de rostros fenecidos, incinerados por la parca a la vera mira de los curiosos. Era la ultima parada, y tras muchos días de viaje, estaba cansado, agotado, extenuado de tanto viajar, y quería poner fin a primera experiencia allí, en la ciudad del renacer, para morir como rostro y renacer como alma. Vanarasi seria mi pira funeraria espiritual, allí viviría gran parte del trayecto, y quien sabe, triunfaria o perdería como uno mas que oso penetrar por las puertas de la cuna del mundo...

Pague el ultimo dia en el hotel de Kahurajo, antes habia estado meditando en las puertas del templo de Shiva y despues habia redactado el siguiente escrito en Facebook:

COMUNICADO DE ALEXANDER ROL JORGE SOBRE SU ESTANCIA EN INDIA. NO QUIERO VOLVER A OCCIDENTE, ME QUIERO QUEDAR A VIVIR EN ESTE BELLO MUNDO, LIBRE.

Lo estoy pensando seriamente, no es por llamar la atencion ni recibir decenas de comentarios, paso de esas cosas, pero por si las moscas, lo voy a decir:

Creo que quiero quedarme a vivir aqui en India, aqui me siento feliz con la gente, me encanta orar en sus templos a dioses que son emanaciones de la conciencia y del Kosmos. Siento unas energias maravillosas en mi pecho, de mucho amor, de mucha sencillez, de respeto a la vida. Aqui da gusto contemplar a las vacas caminar de un lado para otro, a los terneros, tocarles y besarles, y ver el profundo respeto que tienen al animal, al considerarle la madre de la vida: en Occidente matamos a la madre,la metemos en campos de exterminio similares a los nazis y stalinistas y de cualquier otro fascismo ideologico, las vejamos encerrandolas en celdas en las que no pueden moverse, las separamos de sus hijitxs, y las degollamos para una puta hamburguesa de 1 euro porque en la tele, nos ensenan que hacerlo es de ser los mas guays. Aqui en cambio, gozan de libertad, asi como todas las criaturas, como los jabalies: ver a una familia de jabalies cruzando la carretera, a las motos deteniendose y esperando a que crucen...Es un milagro...Si los indios supieran lo que en verdad hacemos a las criaturas de Dios nos declararian la guerra y con razon nos exterminarian, en Occidente somos unos asesinos en mayoria, unos hijos de puta malnacidos que no respetamos a la madre naturaleza, y yo no quiero vivir en una sociedad asi, en la que no se tiene respeto por nada, solo importa el ego, el lucro social...Y por todo ello, desde que llegue no he vuelto a probar la carne, soy vegano, y creo que vivir sin carne es posible, es lo mas sano que puede haber, y ademas, la dieta es super variada, es riquisima, hay una variedad tremenda de platos, sencillos o complejos, adoro haberme iniciado en el veganismo, no hecho de menos la sangre, adoro los frutos de la madre tierra.

Soy feliz con la gente, he dejado de ser una billetera ambulante hace muchisimos dias para ser uno mas, rezar con sus gentes, conversar en mal ingles, pero conversar y aprender. Sentirme realizado, sin apenas anorar el hogar. Es cierto que estoy enamorado de una chica, es cierto que todo se ha convertido en un cachondeo, y es cierto que siento cosas muy bellas por ella y que el ultimo recuerdo seran sus bellos ojos de estrella, lo admito. Pero si ella no me admite en su corazon, si por los motivos citados, Occidente sigue siendo asi, y no hallo lo que siento aqui...

Esta tarde llore, pero llore de felicidad orando en el templo de Shiva, frente a sus puertas, y lo que halle, fue una fusion de mi conciencia con el mundo, y pude apreciar la sencillez de la vida volar sobre nuestras cabezas, en bandadas inmensas frente a un sol de poniente...Y decir todo esto en Occidente, en Valladolid, ser tachado de loco solo porque no pienso como ellxs...no lo quiero, lo rechazo.

Mama, quiero quedarme, cancelame el billete, abandono la idea de estudiar filosofia, abandono la fotografia, lo abandono todo. No tengo nada que deberme con una civilizacion corrompida, muerta, asesina, fascista, en donde solo importa el ego, el poder, y la gente se alza en armas por ello, porque no quieren amarse, no quieren vivir con la vida, solo quieren morir porque no se entienden los unos a los otrxs. Quiero ser pobre, vivir humildemente como ellxs, y a cambio ser rico de alma, y vivir en la tierra de la vida, y luchar por ella contra mi propio pais, contra la civilizacion de la que vengo, pues no pertenezco a ella, no la odio, es que simplemente la detesto, y ella jamas entendera lo que yo y otros muchos la decimos con la esperanza de que cambie, nos llama locos. Porque puede, que incluso amemos a sus corrompidos seres, pero si estos no corresponden, olvidamos, y si osan seguir destruyendo, no tendremos mas remedio que luchar contra ellxs, con el corazon y con otras formas, pues aunque seamos pacificos, tambien somos guerreros, guerreros de luz que luchamos contra la oscuridad anhelando de su destruccion el renacimiento de sus almas hechas en luz, pero para ello, ha de haber un proceso, yo atras, mucho antes, lo experimente, y se que tambien en vida se puede hacer, destruyendo el ego, liberando el cuerpo y fusionandolo con la luz de la conciencia interior divina, Atman.

Quiero quedarme, AMO INDIA, AMO A SUS GENTES, AMO SU LUZ, AMO A SUS CRIATURAS, AMO LA MADRE TIERRA DE LA VIDA.

Tras eso, tras dias insoportables de picaduras, pensando que al final cogeria por fin la malaria, el colera, el sida, el tifus, y yo que se mas, contemple a uno de esos cabrones mosquitos en los que dia si, dia si, habia jurado a sus madres por picarme tanto, y es que mi habitacion al ser tan barata estaba frente a un estanque, el hogar de los miles de mosquitos que purulaban por el lugar. Tras una ducha, preparar la mochila, con cierta pena al saber que el viaje se terminaba, y que de nuevo, volveria a pasarlas malas al verme solo y buscando alojamiento, y luego, la cuestion de...Vanarasi...Pague mi cuenta mas 5rs que uno de los duenos me hizo pagar por invitarme el dia siguiente a tabaco,que cabron verdad? primero me invita entre sonrisas, me invita a no se cuantas cosas como si fuera una puta, y luego[ me cobra, a que es de cerdos hacer eso a los clientes, y a que mola que antes de irte te traten de rascar hasta la ultima rupia? Ni se porque le pague, le tenia que haber dejado plantado, pero supongo, que su socio con pintas similares a Osho,al invitarme a cenar ambas noches, tampoco era plan de tener rollos con su companero. Abri la puerta y sali a la calle, -hola mi amigo, que tal? quieres montar en tuk-tuk?- Si no era el diablo pinta tenia, un tio con pinta de gilipollas, delgaducho y bien vestido, pero con una mirada maligna muy acentuada. Y os preguntareis por que le llamo gilipollxas, y es que el motivo del tal halago, es que el primer dia no paro de acosarme para que cerca del templo, le comprara a su amigo, un tambien nativo, que presumia de una fotito de su hermano en plan imbec...facha en la plaza de las Ventas en Madrid, y que tras realmente acosarme, habia optado por educadamente mandarles a la mierda, tras si, tras jurarles que al dia siguiente puntualmente para que me dejaran en paz estaria en su tienda, cosa que obvio, no hice. Le mire por ello y pase de largo, me gusto, pues fue verle y salir corriendo mirandole con cara de asco, no imagino la carita de alegria que pondria. Finalmente cogi tuk-tuk y a oscuras por la carretera hasta la estacion, no me imagino que hubiera pasado si hubiera optado por hacer auto-stop, porque realmente Kahurajo de dia precioso, pero de noche, daba autentico miedo, con carreteras, calles apenas iluminadas, furgonetas, motos, que a saber que destino tendrian en la mente de alguien que tan solo quiere llegar a la estacion y alli seguro, esperar. Una sombra y me senti como un soldado de Viet-Nam, corriendo con la mochila a oscuras, pateando los ultimos cincuenta metros hasta la estacion desde donde mi transporte me dejo. No lo se, pero creo, que comenzaba a delirar...

No recuerdo las horas, muchisimas de viaje, entre vulgo ingles con mis nuevos acompanantes, repartidos a la gracia en pequeñas literas dentro del tren, con la suerte de que no teníamos sleeper class, pero por ausencia de mas pasajeros, pudimos ocupar lo que parecían asientos, en realidad eran camas, uno por cabeza. Eran las doce de la noche y el tren no habia salido, pero nuestra alegría si, pues verse entre occidentales en este lejano y remoto país, es como re.encontrarte con viejos amigxs, y aunque no mucho se pueda hablar, el sentimiento de goce, de familiaridad es tal, que uno deseaba que el tren no llegase nunca a Benares o Vanarasi. Eran cuatro, una chica holandesa con su pareja, rubita y afectada seriamente por el abrasador Sol del sur, dado que antes había pisado junto a su comunero por Rajasthan, Pushkar, Jaisalmer, Udaipur etc: y junto a ellxs, dos chicos británicos muy jóvenes, un tanto alocados, 18 y 19 anos cada uno, muy brincones, muy alegres, sarcásticos a veces. Entre todxs comenzamos a hablar, a comentar nuestras peripecias en el viaje: Ellxs sus mareos en el tren, sus escapadas hacia ninguna parte que en mas de una ocasión les acarrearon serias quemaduras y mareos al pasarse el día perdidos allá por alguna ciudad de Rajasthan, sin saber como regresar al hotel, llenos de picaduras: y bueno, yo con mi historia de el primer día en Mandawa, la noche del desierto en Jaisalmer, y alguna cosa mas. Salimos a fumar de vez en cuando, mientras tanto, coincidí con españolas que también viajaban con ellxs, pero mas por su cuenta. Una madre y sus dos amigas, muy majas que me invitaron a comer algunas galletas dado que se me había olvidado comprar algo para cenar, y su hija con un novio indio que pobremente hablaba español. Fue una gozada poder charlar en español, sin complicarse uno la vida con el ingles, citar mas anécdotas; el sentimiento de perdida, de vació existencial que India provoca en cada uno: así como la filosofía hippie que en palabras de la hija -había caído en vulga hipocresia y todo eran apariencias, drogas y nefasto alcohol, que como tal el espíritu libertario, estaba de capa caída, no había esperanza- Era su opinión y yo tenia la mía, era obvio que en India, en mi nefasto país, las cosas estaban muy mal, realmente no había esperanzas de cambio, pero supongo, que algún día habría la esperanza de que las cosas cambiaran, de que en India hubiera realmente ya un necesario cambio de mentalidad perpetuando sus tradiciones religiosas. Así estuvimos un largo rato, intercambiando direcciones y comentando la pasada de horario dada la larga duración del viaje. Y es que desde Kahurajo, el tren era de gasolina y cada dos por tres debía de respostar, y un viaje sencillo de 400km aprox. en un tren de estos equivalia a mas de 12h que había que traginar como buenamente se pudiese. 

Sali a la puerta del vagon, junto a mi los dos británicos, encendimos un porro, y por que no? el viaje y el encuentro se lo merecia. Probé un par de caladas y me dio un bajón tremendo, vino el revisor a decirnos que no se podía fumar esa maría tan vendida en las calles al auspicio de las autoridades. No recuerdo mas que tomarme dos orfidales para concentrar el sueno y hacer las horas mas breves, estar media hora para abrir el saco, colocado perdido, cerrar los ojos y despertarme subditamente con un tío que no paraba de golpearme en la espalda para despertarme, y es que la noche anterior, por 80 rupias había pedido te con queso, y en aquel maldito despertar cuya sensacion de no haber gozado del sueno pese a levantarme con energías, me había dejado atontado. 15 minutos estuvo esperándome mientras con la mano le daba largas de que se fuera. Soñoliento perdido le pague, desayune, y tras una hora de cachondeo con mis comuneros por fin llegamos a Varanasi. Lo que paso después no se me olvidara jamas...

Dieron la orden de bajar, cogí mi pesada mochila, llena de libros y ropa india, me la monte como pude a las espaldas, y con fuerza como si de un montanero se tratase  me levante. Nada mas salir me vi inmenso en un transitar insoportable de cientos y cientos de personas, y es que de la paz a la tormenta hay mucho trecho. Me vi solo, abrazado por una sofocante ola de calor y humedad, sin saber que hacer, a donde ir, parecía estar perdido en mitad de la selva, escuchando a The Doors con un cigarrillo en la boca. A lo lejos...mis comuneros de viaje, fue la ultima vez que les vi, y por entre la multitud comenzarona disiparse, otra vez estaba solo, caminando sin rumbo fijo, tan solo, con la idea de llegar al Ganges, el río sagrado y una vez allí, ver que hacer...

Salí de la estación como pude, asfisiado por tantas personas que iban y venían, sin espacio para respirar, asediado por conductores de Tuk-tuks que -hello my friend, where do you go?- No es que no quisiera responderles, obviamente, tenia que coger un medio de transporte, pero en si, en ese momento, no tenia fuerzas para hablar, me tiraba la mochila al suelo, me ahogaba el calor y la humedad, me mataba ese sentimiento de soledad en medio del bullicio existencial. Finalmente opte por uno, deje mis cosas detrás y por al principio 150rs hasta algún hotel, comenzamos el viaje. Coches kamikaces, ciclistas suicidas, gente pobre mendigando en la calle, el capitalismo tras escaparates de marcas como Vodafone, Airtel, Samsumg etc, vacas cortando el paso en mitad del centro de la ciudad. La verdad, creo que Shiva me acogió en su seno, me dio suerte, pues no se como, pero infinidad de veces escapamos de darnos el golpe con cualquier otro aparato mas. Aquello era India, la locura por donde la vida es aglomerada, busca su hogar en medio del caos, su transito atropellando a quien se ponga por delante, durmiendo si es necesario para al día siguiente levantarse a por un trago de rico te en la calle. Sentía que me estaba volviendo loco, perdiendo el juicio, quizás, tanta perdición me hiciera sentir abrumado. 
Finalmente llegamos a un callejón que daba supuestamente con el río, le había dicho a mi conductor la dirección de un supuesto hotel que durante la planificacion del viaje había mirado por Internet pero no reservado. Cuasi obligado me llevo, no me gustaba la zona, estaba cerca del río, pero alejado de los ghats céntricos, y en esa zona de noche, pensé que podría ser peligroso durante mis escapadas nocturnas por el río, así que me busco otro hotel. Caminamos mas y mas, por el laberinto de callejuelas llenas de mierda, mosquitos, perros moribundos, paredes derruidas hasta otro hotel, 200rs, pero la zona seguía sin interesarme. Finalmente le dije al conductor tras habérselo repetido mil veces durante el trayecto, que me dejara ya en paz, que 100rs mas y me dejara en el centro y adiós.

El centro de Vanarasi cerca del río, multicolor, mendicante, vasto, rico de gentes, agetreado, lleno de camellos que no cesaban de ofrecerme drogas y negando cientos de veces que nada, que malo para el cuerpo y que goodbye. Solo me importaba llegar al río para tener un punto de referencia, nada mas, y desde ahí buscarme un sencillo hotel donde pasar los últimos días de mi viaje. Una voz y atendí a escucharla, era el Ali-Baba, un hotel por el intrincado laberinto de callejuelas del casco antiguo que van a dar al Ganges. Accedí mientras me preguntaba que tal, me ofrecía mas droga, me comentaba cosas que ni entendía en su pobre y lo reconozco ingles mezclado con fonemas indis. Pero allí abajo, por unas escaleras, al lado del hotel, estaba el río. Deje a mi acompanante detras mientras me chillaba que el hotel era ese, no me importaba, solo quería el río. Baje las escaleras como pude, y no pude mas que admirarme de la belleza, del esplendor de la ciudad mas sagrada de la India, Vanarasi, y ahí fue cuando comenzo todo, mi camino hacia las tinieblas y finalmente...la luz?

ADELANTO FOTOGRAFIAS 1 PARTE VANARASI:https://www.facebook.com/alexander.roljorge/media_set?set=a.835116883184974.1073742012.100000600102049&type=1

domingo, 25 de mayo de 2014

ESTO ES INDIA!


Porque India es hacer amigos sin las palabras, en pobre vulgo ingles. Sentarte en un banco frente al templo de Shiva y charlar con desconocidos, que te hagan daño en la espalda de tantas palmadas amistosas, y sentirte como en el pueblo, cuando eras crío sentado a la vera de los abuelos. Sonreír entre palmadas y choques de puno amistosos, y reírnos por mis pintas de Sadhu, y por que no? plantearme la cuestión de hacerme sirviente de Shiva o monje para vivir una vida libre de apegos en mi conciencia, morir exteriormente y renacer mediante la muerte o extinción del ego.

Porque India es hacer un amigo y sin nada mas que pagarle solo la gasolina, invitarte al día siguiente a llevarte por un largo trayecto de veintitantos km hasta y por el parque natural de Kahurajo, y gozar con las impresionantes vistas de los canones.

Porque India es salir a orar por entre sus gentes de noche a sus templos, y contemplar como su fervor religioso es en realidad amor a uno mismo y a los demás, resultando de los templos, espacios publicos para compartir, comer, beber, y por encima de todo, sonreír.

Porque India es un bello atardecer con el sol de fondo, el polvo devorandote por entre el calor y la humedad, mientras tan ricamente te comes un mango entre tragos de su rica agua mineral, sentado en mitad de la multitud, que de un lado a otro no cesa de caminar, por entre pitidos de tuk-tuks, pasos peregrinos.

Porque India es saber que estas perdido y tan solo te tienes a ti mismo, y todo cuanto te rodea es ilusorio, se va y se viene, pero y tan solo te quedas con lo mejor, contigo mismo, con tu a veces desgarradora y bella soledad. Y en el fondo, solo te tienes a ti mismo, eres quien solo sin ayuda de nadie, por dentro debe fluir.


Porque India es un rico te frente al Peniclino de allí, sentado a la vera de un buen cigarrillo indio, mientras fumas sin cesar, por el fango tras el monzón tu hogar, con la camisa llena de mierda, pero por dentro puro de alma.

Porque India es meditar frente a sus milenarios templos, descalzo, reposando en un árbol, mientras las hormigas y las moscas hacen de tu cuerpo tu hogar. Tornas cerrados los ojos, te olvidas del cuerpo, y de pronto te ves en la luz de la conciencia, desapegado de todo tras la oscuridad del apego de los pensamientos, y fluyes en el sin tiempo y en el sin espacio. Abres los ojos y te ves por encima de ti mismo, PORQUE INDIA ES ESO, LUZ TRAS LA OSCURIDAD, PERO LUZ.

FOTOGRAFÍAS DEL ULTIMO DÍA EN KAHURAJO, EN SU PARQUE NATURAL:https://www.facebook.com/alexander.roljorge/media_set?set=a.834331726596823.1073742011.100000600102049&type=1

sábado, 24 de mayo de 2014

VERSOS HACIA EL FINAL DE MI VIDA


Las hojas murmullan
frente a calles hediondas
de dulce olor llamado miseria,
por la cual los mosquitos penetran,
en busca de sangre satisfacción.

Me miro y me contemplo,
en una rama seca sobre la hierba,
meditando en el vacío,
en la soledad de la dulce desolación,
a la intemperie cuerpo moribundo,
asediado por los recuerdos,
libre de sometimientos,
perdido en el azar
errante condición humana,
de la cual y tan solo soy carne,
y nada mas...

Resbalo gotas de sangre,
hierve mi pecho
en el fervor religioso,
árbol viejo y seco crecimiento,
orando en la muerte,
orando en la destrucción
sonrie la noche,
cantan las torres,
lloran las estrellas...

Un espejo y ya no se quien soy,
de quien es este cuerpo que se sumerge,
en lo mas profundo de la selva,
ahogando sus pisadas entre caladas,
mientras medita serena alma reposada,
y mas y añora dulces sentimientos,
mas y se pierde por entre los recuerdos,
que al Ganges irán a morir,
y con ellos un nombre,
una figura sin figura,
un rostro sin rostro,
alejado del ficticio hogar,
sin nadie que le espere calor dar,
en la infinita oscuridad...

Y tan solo es una vela la que yace
sobre las aguas flotando,
rodeada de centellas celestiales,
cansada de tanto navegar,
un ultimo eco de luz,
una ultima gota de cera sobre la mar,
y con ella todo se disipo...

Namastei...

viernes, 23 de mayo de 2014

LA DANZA DE SHIVA. EL CALLEJON DE LOS MORIBUNDOS.

Era una callejón aparentamente sin salida, puede que cerrado, sin rumbo fijo, tan solo, hacia la perdición, y puede, que los que alli estaban mendigando, fueran los restos vivos de Shiva, hombres y mujeres mendigando, dinero, corrompidos por el dinero, mientras uno de ellxs se fumaba el cigarrillo al que le había invitado, negandome a darle dinero. Asintió con una sonrisa maliciosa, se lo prendio como si en el fondo anhelara prender fuego al mundo. Mientras fumaba no paraba de fijarme en su tercer ojo pintado en forma de llama roja, quizás fuese un pobre diablo perdido que anhelaba, gozaba con su auto-destrucción y trataba de con la mirada contagiar mismo sentimiento a los que le rodeaban. Era un alma perdida, pero un alma maliciosa, llena de odio, que se aprovechaba de reposar en aquel callejón cuya única salida, ironicamente, era el altar de Shiva, el dios destructor pero a la vez salvador de almas perdidas. 

Una anciana contemplaba, por dentro lloraba ante su vejez, esquelética y sola, junto a aquel falso ashram según lo creo, reposando y mendigando algo de dinero. A su lado, una pareja de mas ancianos, unidos hasta la muerte...

Soplaba recio el viento, el Sol murmullaba por entre las hojas, arreciaba el calor insoportable, quemando las llagas de aquellos que en su desafío, osaban caminar descalzos, quizás, para hacerse supremos sobre su cuerpo y dominar el mundo de los sentidos. Hormigas y moscas se entremezclaban por los cuencos medio vacíos de dinero con el cual llevarse algo de alimento a la boca y hacer de su transito a la muerte, algo mas llevadero...

Ahogado por el calor, por la incertidumbre espiritual de verme caminando por un túnel de muertos, me cegaba el Sol, apenas podía dar un par de pasos por minuto, deseando violentamente lanzar la cámara, los libros de espiritualismo jainista que en otro templo había comprado, mi dinero, todo en definitiva, y verlo estallar contra la pared, y ser un ser feliz, libre de todo....

Una vieja llorosa me entrego unas flores cuidadosamente trenzadas a mano, eran para el templo. Me pidio una donación, acepte, pero fue abrir la mochila y quedarme mudo por eternos instantes, contemplando como la luz de Sol se dejaba entreveer por entre las hojas, y de las milenarias torres dedicadas a los dioses Brahma y Shiva, en su lugar había sombras que marcaban el tiempo, el cíclico devenir en la oscuridad. La entregue 5 rs, no mas, justo y suficiente, la rogué buena suerte y seguí adentrandome en el callejón de la muerte. Unos pasos pasos mas y fui asaltado quizás, por el guardián del templo, que bendiciendome con -Om namah shivaya- apreto en mis manos una fina pulsera roja. Luego, me pidió dinero por tal ofrecimiento, y me negué, y me negue porque en propias palabras, le dije que por el espíritu, por el alma no se paga, que lo contrario es corrupción. Así que si, le pague, cogí mi mano y la deposite en mi corazón, luego fue subiendo por el tercer ojo y finalmente la coronilla, y así pues, le pague, le pague con la bendicion de mi alma. Sonrió, con algo de malicia y con la certeza de que,tenia razón y el estaba en el camino errado. Alma y materia son cosas opuestas, no se pueden unir, y unirlas es caer en la corrupción, quizás, en la destrucción que iba mas allá de aquel callejón e impregnaba a una especie empeñadaen destruirse bajo falsos egos y anhelos de poder y sometimiento por una naturaleza que a gritos clama que venga Shiva y la destruya, y el mundo se vuelva a regenerar tras la etapa de tormenta, tras la danza de Kali, y solo queden las cenizas libres de escorias o impurezas...

Un sirviente había escuchado la escueta conversacion, sonriente me miro y me invito a pasar al templo, dejar los zapatos frente a las escaleras y subir. Subí como pude, agonizando quizás, cegado por la luz del Sol que me impedía ver con claridad donde pisaba, y todo era una sombra gigante que se alzaba ante mi. Entre y una fuerte energía vibrante, de destrucción pero de armonía penetro por mi frente, una súbdita sensacion de mareo, de relajación, como de destruirme vivo para renacer mientras tocaba y giraba en torno a la estrada circular del interior del templo. Una danza entorno a una mujer que en estado de trance -Om namah shivaya- sin cesar repetía una y otra vez. Subí y el sirviente cogió un cuenco de agua sagrada y lo esparramo por la columna del centro de la estrada circular, me invito a hacerlo, lo bese, y recitando las cinco palabras mágicas lo desparrame. Acto seguido me senté junto a el y repitiendo el mantra citado, cerré los ojos y fui tocado por la pintura roja en el tercer ojo, cerré mas aun los ojos y orando estuve un buen rato, hasta que el guia me invito a salir. 

Nada mas salir podía contemplar, asombrarme de la destrucción pero a la vez florecimiento de aquel lugar, y mas al fondo, el callejon de los moribundos que esperaban por una muerte clemente. Quise llorar al volver a mirarles, y rogando -Namastei- les mire a los ojos, bendiciendome ellxs y en el fondo, con ganas de llorar todos los que estábamos alli. Yo llorando por mi desoladora soledad, las ansias amorosas de sentirme reposado con el ser especial: y ellxs llorando por su cruel y desdichado destino. Y es que en el fondo, eramos todxs lo mismo, nosotrxs, los de la calle con sus tiendas, los arboles, los animales, todxs menos el cielo azul y el Sol llamado Visnu que esperaban a prendernos fuego para proseguir el ciclo de destrucción-creación, en la eterna danza, de Kali...

Namastei...

SEGUNDA PARTE DE KAHURAJO>https://www.facebook.com/alexander.roljorge/media_set?set=a.833297090033620.1073742010.100000600102049&type=1

jueves, 22 de mayo de 2014

LA ESTACION DE TREN DE AGRA RUMBO A KAHURAJO


Todo eran continuos vaivenes en el tren del recuerdo, del primero día en el que fui bautizado en esta jungla 
llamada India, entre oxidados trozos de metal y cadáveres durmientes. Así se me presento el primer día en el que tras llegar a la estación de trenes de Delhi rumbo a Loharu para posteriormente dirigirme a Mandawa. Salir del aeropuerto y ser recibido como bienvenida por parte de una insoportable ola de calor junto a taxistas que me esperaban para darme las primeras estacadas no en euros si no en rupias, en un idioma que apenas hablaba, que mal recordaba de no hablarlo desde hace un ano y pico. Luego tras los primeros kilometros en taxi por aquella India llena de conductores kamikaces, mendigos, puestos de fruta ambulante carcomida por las hormigas; llegar a la estación a cuasi oscuras y ver como todos los nativos se me colaban. Pedir un billete de tren en vulgo ingles, perdido en un alfabeto no occidental, preguntando sin saber el numero de anden para el tren, asediado por los mosquitos que resbalaban por el sudor por mi cuerpo, pensando que de tifus, malaria, de algo en los próximo días seria afectado...
Ya en el tren montar sin saber mi vagón, en mitad de ellos, fumando, contemplando como en la noche, me sumergía en esa India mágica, misteriosa, materialista, espiritual, libre, esclava, buena, mala, verdadera, falsa, India...

Ahora en cambio tras haber sacado el billete en Agra y tras haber llegado a la estación en tuk-tuk, por 60rs, barato, supongo que le caí bien al conductor, me sentía en mi salsa, sereno, cansado, pero feliz. Fui a una cafetería a pedir un vaso de café frió, a sentarme y esperar en la mesa leyendo algún libro comprado en Bikaner en ingles sobre la extinción de conciencia. Luego, un poco el foco de las miradas al ser occidental y por mi vestimenta hippie, di una vuelta por una estación abarrotada de nativos que esperaban a su tren, sentados en el suelo, comiendo, conversando etc. De tantos días sentía como si ya pudiera saber de que hablaban pese a que a la hora de racionalizar el lenguaje, analizar los fonemas hindúes, no entendiera mucho. Me sentía muy tranquilo, ya entendía ese tedioso sistema de trenes que en los blogs para viajeros por India indican como el mas caótico del mundo. Sabia mi anden, el numero de vagón y la cama, y ahora lo único que hacia además de caminar era fotografiar. Subí por las escaleras mecanicas hasta la pasarela que conecta con el resto de andenes, buscaba un motivo para reflejar aquella transeuidad junto con la puesta de Sol de fondo. Unas flores en el suelo, probablemente de algún collar me dieron la idea de colgarlas sobre las rejas, "La esperanza encadenada y mas allá, la luz del infinito" algo así, buena foto desde luego, y alegría de haber condensado en una instantánea según mi opinión, todo el sentir de aquel lugar.

Pase las cinco horas como pude. Unas veces revisaba que el billete estuviera bien; otras leía, dormía, o caminaba en busca de saludar a alguien desconocido.De hecho tuve un par de encuentros con su gente, uno de ellxs con un hombre mayor que me interrogo sobre mi viaje, intercambiamos observaciones sobre nuestras pulseras: La suya era del templo de Shiva en no se donde con respeto, y la mia del templo de Brahma en Pushkar. Quiso invitarme a comer, pero recordando las palabras de un amigo budista que conocí en una edición del Desayuno con Vallandantes en Valladolid, y el cual me advirtió que mucho ojito con aceptar invitaciones de desconocidos, que aquello podría suponer el inicio de un secuestro o mas simple, un robo y quedarme sin nada allí, opte por educadamente -no thanks, im no hungry, sorry- y por si acaso meterme en la estación de nuevo y esperar a que se fuera. 
Con otros chicos, muy majos, hablamos del viaje, de sus ganas de llegar a Goa aquella noche, y del rico tabaco indio al que a cambio de un cigarrillo de los mios, me dieron uno de los suyos, de los cuales, por no encontrarlos, llevaba ya días con el mono de volver a fumar su hoja tostada envuelta y sin aditivos tan repelentes como el petróleo y el alquitrán.

Se acercaba la hora de llegada del tren, y vaya, que alguien que poco ingles sabe ayudase o tratara al menos de orientar a un chino que como yo, por su larga melena morena era también el foco de las miradas, a confirmar el tren que justamente era el mio...Menuda sorpresa la verdad! Que yo estuviera perdido vale, pero que alguien que hablara ingles también! Estaba nervioso, como el primer día que llegue a Delhi, a su citada estación, a juzgar por su mirada, India también le estaba devorando, no era el, no le conocía, obvio, pero estaba y no estaba, era como si una parte de el estuviera en proceso de extinción y ya solo le restara caminar y viajar de un sitio a otro, en una busqueda sin sentido que los que han viajado por primera vez a la India y se han dejado abstraer por su caos y armonia entenderan.
Dos revisores se acercaron viendo que parecia, habia un ligero problema, uno mayor, sereno, y el otro mas joven, como una mosca zumbona en las orejas, hizo bien su labor, le oriento en que vagón debía de entrar, me invito a mas tabaco indio, pero no paraba de hablar y hablar, ya su tic nervioso estresaba. Pero lo que me pareció asqueroso, fue que una de tantas pobres ancianas, mujer esquelética que apenas podía sostener el vaso en donde generosos la daban algo para poder comer, se acerco. Se acerco a pedirme algo, en aquellos momentos pude haberla dado una bolsas de patatas que había comprado para el camino, algo, pero no se por el cansancio, no lo se, pero no supe que hacer, igual era porque ya estaba hastiado de escuchar y admito mi hipocresia, centenares de voces pidiendo comida: unas cuantas veces ya había cedido, pero en aquellos momentos, no lo se, no cedi...Fue ir a pedir alimento y el revisor espantarla con un cuasi golpe que la rozo, como una mosca, rápidamente reaccione, se la levante yo a el, y que o la tenia respeto o habría un serio problema entre ambos, pues en mi pais este tipo de personas pese a la crisis ficticia que hay que provoca hambrunas, entre civiles mas o menos nos respetamos, y que este tipo de actitudes, lo siento mucho, pero nanay.

Cogi el tren, me tumbe en mi cama, cómoda para los días que llevaba viajando sin parar, con la mochila debajo de ella, las zapatillas atadas ambas para no perderlas. Me senti seguro, feliz de en la noche ser un espectro mas, y contemplar como esta vez era yo quien penetraba por India, no al revés. Rogué mediante el amuleto por el ser especial, que estuviera bien, suerte con los futuros examenes de su facultad: por mis padres que comenzaban a asumir quien era ya sin historias, aceptando tal como soy para lo bueno y lo malo: y queriendome por ello,por Kon, y finalmente por todxs. Gracias todxs, pero gracias por encima de todo a mi mismo, este hermoso viaje continuaba, y la próxima parada seria a las seis de la mañana por ahí en Kahurajo donde descansaría bien antes de ir a la Divina Comedia como muchxs la llamaban, que era la ciudad de Varanasi.

FOTOGRAFÍAS DE LA ESTACION DE TREN DE AGRA Y ADELANTO PRIMERA PARTE DE KAHURAJO:https://www.facebook.com/alexander.roljorge/media_set?set=a.832735390089790.1073742009.100000600102049&type=1

ME FALLA EL CORRECTOR AL NO TENER LOS TECLADOS DE AQUÍ SISTEMA PARA ACENTUAR Y LAS ENES

DANZA INDIA


Monta, monta,
loco jinete,
alma de corsario,
corazón de poeta,
por estas áridas tierras,
jinete del olvido,
cuan Magno montas
un oxidado jamelgo,
por esta tierra de fantasmas
que suya gloria hicieron en el pasado,
a la vera de las hormigas que la penetran,
las ardillas que la corretean,
los monos que la danzan.

Jinete sin rumbo,
corsario del desamor,
plateadas aguas ves pacer,
cuerpos desnudos bañarse,
sabias purificar pecados de olvido,
mientras sabias contemplan las torres,
Shiva espera prenderte fuego,
ver arder a tu jamelgo
y tu arena de olvido ser,
mientras todo se esparce y se disipa,
la niebla desaparece,
y tan solo queda,
reflejo de Sol errante.

Danzas mortales celestiales,
sombras en la arena,
sangre sobre la selva,
arroz oro,
sabia ceniza,
por la que corretean gotas de vida,
penetran y ahogan,
a la madre que las vio nacer...


El mundo danza,
y Kali espera a Shiva y a la destrucción,
estallar granos de arena en granos de maíz,
la colecta espera a ser de nuevo recogida,
mientras los monos danzan,
danza macabra sobre las nubes,
con las cabezas decapitadas de los necios buscadores
de sangre y oro,
que sucumbieron a las mil princesas de las mil noches,
sobre las cual Brahma extendió su mantilla,
en la que sentarse y contemplar,
como los frutos de su creación perecen ante su luz,
y todo vuelve a la normalidad,
extinción...